
Oscar Naya fue entrevistado en Radio La Nube. Escuche la entrevista
Visite lanuberadio.com/2011/04/09/dos-mujeres-en-el-viento/

La obra Dos Mujeres en el Viento fue preseleccionada para el premio Argentores 2011
Felipe Foppiano fue entrevistado en Radio UnLam. Escuche la entrevista
Lea las críticas y comentarios en importantes medios nacionales
Escuche el audio emitido en Radio FM La Tribu. El reportaje a Oscar Naya en el programa "Resumen Latinoamericano", emitido el domingo
10 de abril 2011, con la conducción de Carlos Aznares.
Lea la nota publicada en el sitio http://agenciamasetti.blogspot.com/ - Agencia Masetti
DOS MUJERES, DOS PUEBLOS, EL MISMO DOLOR
Por: Luisina Herrero Laporte y Nicolás Sampedro
El 23 de febrero se estrenó en el Teatro Colonial, la obra escrita por Felipe Foppiano y dirigida por Oscar Naya, “2 mujeres en el viento”, sobre la vida de dos mujeres que en tiempos diferentes padecieron actos criminales parecidos.
La obra está basada en la vida de Ana Frank, conocida mundialmente por su diario, y por lo que en sus páginas contaba mientras intentaba sobrevivir en la Alemania Nazi; y en la vida de Rachel Corrie, activista estadounidense, que viendo el sufrimiento del pueblo Palestino frente a las envestidas del gobierno israelí, decide sumarse a un grupo de voluntarios que actúan como escudos humanos para evitar la demolición de casas de familias palestinas.
Con una muy buena actuación del elenco en general, se entremezclan las vidas de estas dos mujeres. En el intento de hacer interactuar sus vidas, aparecen las intervenciones de personajes “secundarios” pero muy bien logrados, que generaron más de una emoción entre el público. Actuaciones como la del padre de Ana (interpretado impecablemente por Oscar Souto), o la de los compañeros de Rachel: Will (Sebastián Labaronne) o Joe (Felipe Foppiano).
La obra, de algo más de dos horas y media va mostrando pasajes de la vida de estas dos mujeres, y cómo cada una va sorteando las realidades que se les presentan.
Si ha de destacarse algo, son las interpretaciones que hacen las actrices principales: Victoria Vinzón como Ana Frank, y Natalia Gilardone como Rachel Corrie. Desde el primer momento en que se paran frente al público, transmiten una energía atrapante, que mantiene al espectador pendiente de lo que van a decir o hacer.
Si bien la vida de estas dos mujeres fue bastante diferente, sus finales fueron los mismos: la muerte. Una murió de tifus el 12 de marzo de 1945 en el campo de concentración de Bergen-Belsen, pocos días antes de que éste fuera liberado con tan sólo 16 años; la otra, también a muy temprana edad, 23 años, aplastada, mientras intentaba detener a una bulldozer Caterpillar D9 de las Fuerzas de Defensa Israelí (IDF) que operaba en Rafah, el 16 de marzo de 2003, durante una protesta contra la demolición de casas palestinas por parte de las IDF en la Franja de Gaza.
Lo interesante de la obra es lo que genera o puede generar. Para aquellos que no están interiorizados en el tema, muy posiblemente sea una primera aproximación muy valiosa para inmiscuirse en lo que sucedió y sucede aún, en ambos holocaustos: el judío, y el palestino. Para aquellos que sí sepan de la historia, posiblemente una buena manera de mantener viva la memoria y no dejar que se borre el recuerdo de lo que sufrieron y sufren esos pueblos.
Dos mujeres que desde sus posibilidades de vida dejaron retratados momentos horribles de la historia de la humanidad: una judía, Ana Frank, y la otra norteamericana, Rachel Corrie. Dos pueblos que viven o vivieron la muerte todos los días: el judío y el palestino. El mismo dolor: ver como los seres humanos son capaces de tener tanto desprecio por la vida de sus prójimos.
Para finalizar, tomando una idea de la obra, y a modo de conclusión: lo importante es DENUNCIAR lo que sucede (o escribirlo, como hizo Ana), y también PARTICIPAR ACTIVAMENTE (como lo hizo Rachel). Esos dos actos, son los que pueden darle esperanzas a la vida del ser humano en este planeta.
Lea la nota en http://agenciamasetti.blogspot.com/2011_02_01_archive.html
Víctor Hugo Morales
“La Mañana” – 24/02/11 – Radio Continental
“Anoche fui al teatro Colonial a ver una obra firmada por Felipe Foppiano, un joven muy talentoso, que recoge dos historias para invitarnos a reflexionar: las de Ana Frank y la de Rachel Corrie.
La obra se llama Dos mujeres en el viento, con un grupo muy numeroso de actores dirigido por Oscar Naya.
La historia de Ana Frank es muy conocida. La niña judía de origen alemán, cuyo padre había peleado en la Primera Guerra Mundial en el ejército alemán, y que murió en 1980. Emigró a Holanda con su familia y, tras la ocupación nazi de su país adoptivo, pasó 25 meses escondido junto a su familia.
Pero además, en la obra de Felipe Foppiano se rescata la historia de Rachel, que es menos conocida. Fue una chica norteamericana, activista por los Derechos Humanos, que un día a los 23 años descubrió la terrible injusticia del mundo en general, y particularmente lo que ocurría con los palestinos. Viajó allí y murió mientras protegía un hogar palestino cercano a la frontera. Una topadora militar israelí a cargo de la demolición de hogares fronterizos, la aplastó cuando Rachel se negó a moverse de su sitio, sabiendo que las familias que vivían en la casa estaban adentro. Entonces, ella se quedó con esas familias.
Es muy pero muy dramático ese momento previo al paso de la topadora.
Recordemos, Ana Frank muere el 12 de marzo de 1945. Su familia fue capturada y llevada a distintos campos de concentración. El único sobreviviente fue el padre, quien murió en 1980. Ana Frank fue enviada a Auschwitz, y luego a Berger-Belsen, y allí murió de tifus.
En 1947 su padre publica el libro, pero lo que a mí me emociona muchísimo en la obra de Foppiano, la aparición de los personajes que uno nunca tiene en cuenta, y que le dieron protección a la familia de Ana Frank. Miep Gies, por ejemplo. Ella murió el 11 de enero de 2010, cuando tenía 101 años.
O sea, la historia nos toca tan de cerca, como no siempre se puede pensar. Es maravilloso. En el final de la obra, se da cuenta de estos elementos”.
Osvaldo Quiroga
El refugio de la cultura – 26/02/11 – Canal 7
“Una obra de teatro que tiene como figura a Ana Frank, lógicamente genera expectativas, y aquí me refiero a Dos mujeres en el viento.
A Ana Frank la conocemos. Ahora, Rachel Corrie es menos conocida. Es una figura que fue silenciada. Fue una chica norteamericana, activista por los Derechos Humanos que un día, a sus 23 años, descubrió una injusticia terrible y no pudo tolerarla. Viajó a Palestina y murió, mientras protegía un hogar palestino cercano a la frontera con Israel. Lo protegía de su demolición.
Y aquí están entonces. Dos actrices y un elenco numeroso. Una obra muy potente tanto desde lo autoral como desde lo dramático.
Ana Frank ha llegado varias veces al teatro, pero es un personaje que tiene tanta presencia en nuestras vidas, en nuestra contemporaneidad, que es muy difícil de abordar.
Por eso cuando uno encuentra una obra que se aproxima de manera valiente e inteligente, lo menos que puede hacer es recomendarla. Decirles a ustedes, ahí hay una posibilidad de aproximarse a ese mundo”.
